El sueño de los delfines

Por aquello, un delfín nunca puede entrar en un profundo sueño como sucede con las personas, puesto que tienen que exigir a un 50% de su cerebro que siga inhalando y exhalando, y al mismo tiempo, que esté atento a escapar si se encuentra en peligro, mientras que la otra mitad, como es habitual en todo ser vivo, permanece descansando.
Estos animales, quienes emplean bastantes energías y tiempo para cazar sus alimentos, dedican gran parte de la tarde en adormilarse, ya que por la noche su sueño es ligero. Ellos acostumbran a reposar en forma vertical, donde el único contacto con el exterior es su espiráculo.
Al mismo tiempo, están habituados a permanecer unidos con sus pares, en el cual los más adultos cuidan a los más pequeños de las incertidumbres marinas.

















